miércoles, 26 de septiembre de 2007

¿Existe Superman?

Los habitantes de un pueblo rumano afirman haber visto a una figura vestida de traje azul brillante cruzando el cielo. "Se veía como Súperman", dijo uno de los testigos.

La policía rumana investiga los testimonios de una veintena de personas del pueblo de Gemeni, en el condado de Mehedinti, quienes afirman haber visto a una figura parecida a Súperman cruzando el cielo.

El objeto volador aún sin identificar utilizaba un brillante traje azul, como el del superhéroe de DC Comics, informa Ananova. Los oficiales tomaron declaración a todos los testigos, cuya descripción de la figura es similar. Ion Anuta, un policía local, dijo: "hablamos con personas de diferentes edades, todos ciudadanos confiables del pueblo".

"Todos dijeron que vieron a esta extraña criatura, que voló sobre sus casas con su brillante traje azul. Vamos a ver qué sucede ahora". Constantin Toader, de 41 años, contó su experiencia. "Se veía como Súperman y volaba despacio a 90 metros del suelo, de pie. No echaba humo ni producía sonidos".

Condenado a la miseria

Artículo escrito por MARÍA R. SAHUQUILLO y publicado en el diario El País:

Fuera hace sol, pero la casa de Marian Mirita está helada. Sólo una Biblia en rumano y dos monedas de 20 céntimos sobre una de las cuatro camas que hay revelan que no está abandonada. Hace meses que cortaron la luz y el agua. No hay ropa en el armario ni fotografías o recuerdos en las paredes de ninguna de sus dos habitaciones; tampoco hay nada en la pequeña cocina. El baño está fuera, en un patio medio revestido de hierba y maleza. Esto es Prepeleac, uno de los barrios más pobres de Targoviste, una pequeña ciudad de 80.000 habitantes al norte de Bucarest (Rumania). Calles sin asfaltar en las que los taxistas no quieren entrar al caer la tarde.

Marian e Ionela no consiguieron trabajo en España y acabaron malviviendo en la calle. Su hijo Dragos, de tres años, está ahora en el hospital por una neumonía. Elvira, de 76 años, no puede parar de llorar. Con cada sollozo, su cuerpo se tambalea y su rostro, arrugado por el paso del tiempo, revela un dolor profundo. Se arregla la pañoleta con la que cubre su pelo canoso e intenta mantener la compostura. Su hijo Marian, de 44 años, salió de Prepeleac para buscar una vida mejor pero ya no volverá. El miércoles murió en España, tres semanas después de prenderse fuego ante la Subdelegación de Gobierno en Castellón. Quería volver a casa y estaba desesperado. "Yo no quería que se fuese... le avisé de que no todo allí es oro, pero no me hizo caso", se lamenta Elvira.

Marian dejó de estudiar a los 14 años para trabajar junto a su padre. Como la mayoría de los habitantes de Prepeleac, transportaban y vendían fruta con un carromato de caballos. Su madre y sus cuatro hermanas les ayudaban de vez en cuando. Más tarde consiguió trabajo en una de las fábricas de maquinaria más grandes de la ciudad. La suerte sólo le duró unos años. Su padre murió y Marian heredó el carro que había sido el sustento de toda la familia. "Es la tradición", explica Luminita, la hermana mayor de Marian.

Fue en uno de esos viajes por los pueblos para vender frutas cuando Marian conoció a Ionela, su esposa. Los dos tenían apenas 20 años cuando decidieron casarse. Después nació Izabela, que hoy tiene 17 años y que se convertiría en la niña de los ojos de su padre. Con el dinero que Marian ganaba con el carromato y los trabajos de costurera que Ionela hacía aquí y allá pudieron construirse una casa en Prepeleac. Dragos, de tres años, nació cuando ya no lo esperaban. "Quería mucho al niño. Deseaba que tuviera una vida mejor, con un piso, con un buen trabajo. Eso le ponía muy triste", cuenta Violeta, otra de sus hermanas.

Desde que nació su hijo, Marian no podía quitarse de la cabeza la idea de salir de Rumania. Los 34 lei (diez euros) que ganaba con el carromato apenas le alcanzaban para mantener a la familia. Con la ayuda que recibían del Estado para financiar los medicamentos del pequeño, enfermo del corazón, tenían lo justo para subsistir. En Rumania el salario medio es de unos 300 euros al mes, según datos del propio Gobierno. Sin embargo, un litro de leche cuesta entre 50 céntimos y un euro. Esta situación hace que muchos rumanos salgan de su país en busca de trabajo. España, donde viven unos 500.000, es uno de sus destinos preferentes.

Todo el mundo en Prepeleac conoce la historia de Marian. A nadie le extraña que el fallecido decidiese probar suerte en España. No era la primera vez que lo intentaban. Poco después de nacer Dragos, Ionela viajó a Italia. Quería conseguir trabajo en una fábrica, pero no salió bien. Así, cuando un primo de la mujer y Nicolae, el hermanastro de Marian, les hablaron de Valencia decidieron marcharse. Allí, dijeron, había un trabajo como obrero para Marian y un apartamento donde podrían vivir los cuatro. "Les habían prometido mil euros al mes", explica un vecino. Para ellos era el paraíso.

Desde entonces sólo tenían una idea en la cabeza, abandonar Rumania e instalarse en España. Muchos de sus vecinos habían hecho lo mismo antes y les había ido bien. "Nos fuimos para mejorar, no para robar ni prostituirnos. Ahora que mi padre ha muerto no sé que voy a hacer", se lamenta Izabela. Va de un lado a otro y no para de moverse y fumar. Toda la fuerza de su juventud se ha convertido en odio hacia el mundo desde el día que su padre se quemó. Izabela recuerda el día en que Marian tomó la decisión de marcharse a España.

Todo fueron alegrías en casa de los Mirita. Vendieron el carro y las pocas pertenencias que tenían y compraron cuatro billetes de autobús. Destino: Castellón. Allí, en teoría les esperaba Nicolae, el hermanastro de Marian, con el que muchos le han confundido los últimos días. "Todo era mentira. No había piso, no había trabajo", cuenta Izabela con la cabeza gacha. Lleva cuatro noches durmiendo en la sala de espera de un hospital. Parece cansada. Desde que volvieron de España, hace seis días, Dragos está ingresado por una neumonía. Su madre, Ionela, no se despega de su lado.

Ella tampoco está bien. "No quiero nada, no confío en nadie. Me habían prometido ayuda y era mentira. Ahora todo se acabó", grita. Está muy delgada y despeinada. Nerviosa, alterna el llanto con los gritos. No quiere salir de la habitación en la que Dragos está ingresado junto a otros ocho niños, y los médicos han tenido que llamar varias veces a la policía para que intente calmarla. "Mi marido no ha muerto. Está en España", dice de vez en cuando.

El paraíso que buscaban los Mirita se convirtió en un infierno. Un mes después de llegar a Castellón, Marian aún no había conseguido trabajo y su hermanastro comenzó a exigirles 400 euros para pagar el alquiler. No tenían dinero y comenzaron a recoger chatarra y a vender refrescos por la playa. "Decidimos marcharnos. No teníamos 400 euros y no íbamos a pagar eso por vivir en ese piso, era muy malo", asegura Izabela. Así fue como empezaron a dormir en la calle, a recorrer la ciudad durante todo el día tratando de ganar unos euros.

Las ilusiones se habían deshecho. El paraíso que soñaban se convirtió en un infierno y decidieron volver. Marian se sentía responsable. No tenían dinero para el viaje así que comenzaron a peregrinar por las instituciones de Castellón. Pidieron dinero para regresar a Rumania al Gobierno y a varias ONG. No obtuvieron resultado. Necesitaban 400 euros para pagar los billetes de autobús. Harto, Marian se prendió fuego a lo bonzo a las puertas de la subdelegación del Gobierno en Castellón delante de su mujer y sus dos hijos. Semanas después moría solo en el hospital La Fe de Valencia. El fuego le produjo quemaduras de primer, segundo y tercer grado en el 70% de su cuerpo.

A la familia Mirita ya no le queda nada. Antes de marcharse a España vendieron todo lo que tenían y ahora sólo les queda una casa a la que Izabela no quiere volver. Las hermanas y la madre de Marian no entienden porqué se marcharon de España y dejaron sólo al hombre. "Mi madre estaba mal allí, pensaban que iban a matarla. Además, mi hermano está enfermo. Si nos quedamos, morimos todos", asegura la chica. No pudieron aguantar y finalmente una asociación de mujeres de Valencia les pagó el viaje. Un día y medio después de su partida Marian falleció.

Ahora sólo quieren recuperar el cuerpo. Aseguran que no tienen dinero para pagar la repatriación del cadáver y tienen miedo de que sea incinerado en España. "Que nos hagan este último favor. Ya que a mi padre nadie le ayudó en vida, por lo menos que le devuelvan a Rumania", ruega Izabela. Su madre no cesa de repetir que el cuerpo de Marian debe ser enterrado junto al de su padre, donde tiene reservado un sitio. Llora y ni siquiera su hija pequeña, Violeta, logra tranquilizarla: "Mi madre sabe que es muy importante. El cuerpo debe descansar en la tierra. Cuando mi hermano llegue comenzaremos un año de luto".

viernes, 21 de septiembre de 2007

Restitución del Castillo de Bran

Los diputados rumanos han debatido la legalidad de la restitución del Castillo de Bran, comúnmente conocido como el 'Castillo de Drácula', a su legítimo propietario, Dominic de Habsburgo -por ser el descendiente del último rey de Rumanía, Miguel I- y si sobre éste está autorizado a venderlo.

El castillo de la región de Transilvania fue entregado al archiduque Dominic de Habsburgo, hijo de la princesa Ileana, en mayo de 2006. El castillo, del siglo XIV, fue confiscado por los comunistas en 1948.Dominic de Habsburgo, de 69 años de edad, se comprometió a conservar el castillo como museo hasta el año 2009. Sin embargo, el año pasado ofreció a las autoridades locales comprarlo por 80 millones de dólares (57 millones de euros), pero la oferta fue rechazada debido a su alto precio.

El diputado de la oposición Dumitru Ioan Puchianu señaló que la devolución del castillo ha sido ilegal debido a errores de procedimiento, por lo que legalmente los Habsburgo no pueden vender la propiedad. El debate parlamentario concluyó, sin embargo, sin que se realizara una votación sobre este tema.

Por su parte, los abogados de Dominic de Habsburgo difundieron ayer un escrito en el que anunciaban una demanda para exigir daños por valor de 150 millones de euros si finalmente el Parlamento votaban que la restitución y posterior venta del 'Castillo de Drácula' era ilegal.

Dominic de Habsburgo aseguró en otra misiva dirigida al Parlamento que volvía a sentir el 'temor' que vivió de niño, cuando su familia y él fueron 'expulsados' de su casa y quedaron 'en la calle en pleno invierno', e instó a los diputados a no permitir 'que tal injusticia ocurra'.

El Castillo de Bran recibe anualmente la visita de unos 450.000 turistas que acuden atraídos por la leyenda del príncipe Vlad El Empalador, en el que se inspiró Bram Stoker para escribir en 1897 su novela 'Drácula'.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Hombre-imán

Dicen que de todo hay en la viña del señor: hay gente bonita, fea, grande, pequeña... Hay quien se cree favorecido con un "magnetismo animal", pero nadie como un tal Aurel Raileanu, un hombre que vive en un vecindario de pocos recursos en la ciudad rumana de Bucarest y a quien literalmente se "le pega todo".


Según nos cuenta el periódico británico The Sun, Raileanu es como un imán gigante, que atrae toda clase de objetos metálicos, grandes y pequeños. Railenau explicó al tabloide que cuando quiere atraer un objeto, se concentra en el objeto en cuestión y deja salir un sentimiento de "atracción magnética". Eso incluye desde cucharillas hasta televisores de veinte kilogramos de peso.


Raileanu no se ha hecho examinar exhaustivamente, para empezar, dice, porque hasta los estetoscopios se le quedan pegados del pecho. Los expertos citados por The Sun opinan que su capacidad magnética desafía todas las leyes de la física y la biología, aunque en la historia ha habido otros casos como el suyo.


Está, por ejemplo, el famoso Leonid Tenkaev, un trabajador de una fábrica rusa quien, como nuestro rumano, podía atraer objetos muy pesados, una habilidad que descubrió un año después del desastre de la planta nuclear de Chernobyl. Incluso en los años noventa hubo una conferencia en Bulgaria, que reunió a cientos de "hombres y mujeres magnéticos".


Muchos de ellos hicieron carrera en el mundo del espectáculo. Aurel, por su parte, dice que ahora es cuando está pensando en explotar comercialmente su especial magnetismo. Atracción por el espectáculo. Antes el "hombre-imán" había tratado de mantener su habilidad oculta de sus vecinos por miedo a que lo llamaran bicho raro. En cambio, le había dado un uso terapéutico a su extraña habilidad, pues al parecer el magnetismo que emite su cuerpo puede ayudar en la curación de ciertos problemas físicos.


De todas maneras, Aurel anticipa que una eventual entrada a los escenarios no sería necesariamente fácil. Al menos técnicamente. Y es que si algún empresario lo quiere contactar, tendrá que hacerlo en persona: los teléfonos celulares también se le quedan pegados de la oreja, así que no los usa.

Cargo-Daca ploaia s-ar opri

He decidido compartir la melodía "Daca ploaia s-ar opri" de Cargo porque porque representa una época en la que se tuvo que trabajar mucho para aprender el rumano pero sin duda alguna, y por otras muchas razones, fue uno de los periodos más importantes y felices de mi vida, compartidos con la mujer que más quiero en este mundo. Su sonoridad me impactó tanto que provocó un giro en mi vida. Solamente hay que escucharla y disfrutarla.

Las siete maravillas de Rumania

Unos sesenta mil rumanos se han pronunciado para elegir las “siete maravillas” de Rumania. Entre ellas se encuentran: El Conjunto Brancusi de Targu-Jiu, El Castillo de la Familia de los Corvin, La Fortaleza de Alba Iulia, Las Fortalezas Dacias de los Montes de Orastie, La Ciudad Cultural de Iasi, Los Monasterios Pintados del Norte de Moldavia, El Casco histórico de Sibiu.

El Conjunto de Targu Jiu, al sur de Rumanía, fue construido por el gran escultor rumano, Constantin Brancusi, en memoria de los héroes de la Primera Guerra Mundial. Integran este conjunto: La Puerta del Beso, la Vereda de las Sillas, la Mesa del Silencio y la Columna Sin Fin – ésta última es la obra central de la creación brancusiana y símbolo de los altibajos de la vida, pero también, de la ascensión a los cielos de las almas.

El Castillo de la Familia de los Corvin, en Hunedoara, al Oeste de Rumanía, es la más imponente construcción medieval de Rumanía, y que conoció su máxima gloria en el siglo XV, fue visitado, el año pasado, por unos 160 mil turistas.

La fortaleza de Alba Iulia, en la provincia histórica de Transilvania, fue erigida entre 1714 y 1738 y tiene forma de estrella.

El Complejo de las Fortalezas Dacias de los Montes de Orastie, en el centro del país, pasó a formar parte del patrimonio de la UNESCO como símbolo de la historia europea. En el centro del mismo, se encuentra la fortificación de Sarmizegetusa, que fue capital de Dacia, reino conquistado por los romanos, en el año 106, después de Cristo, y convertido en provincia del Imperio romano.

La ciudad de Iasi se enorgullece con el Palacio de la Cultura, la sede del Metropolitano Crtistiano Ortodoxo, la Iglesia de los Tres Jerarcas, construida entre 1637 y 1639, así como con el edificio de la Universidad, inaugurado en 1860.

Los Monasterios del Norte de Moldavia, que también son patrimonio de la UNESCO, son famosos debido a sus pinturas murales, cuyos colores no envejecen y se conservan igualmente claros, como hace ahora cuatro siglos. De los mismos, cabe evidenciar ‘ el azul de Voronet , color cuyo secreto sigue sepultado en los tiempos, así como el verde de Sucevita.

La séptima maravilla, el Casco viejo de la ciudad de Sibiu, verdadera joya medieval, erigido por los colonos sajones, a partir del siglo XIII, fue designada en 2007, al lado de Luxemburgo, capital cultural europea.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Efecto llamada

En otra información aparecida en el diario ABC de Sevilla se ha vuelto a constatar la proliferación de estafas que ciudadanos rumanos están sufriendo a manos de sus compatriotas, con promesas de trabajo y alojamiento. Una vez más, las autoridades deberían tomar medidas al respecto en un fenómeno que se les puede escapar de las manos. Muchos se pueden aprovechar de la benevolencia de la embajada rumana para ayudar a los que realmente necesitan un apoyo financiero. En esta información, se relata que ya se ha dispuesto de autobús para aquellos que deseen regresar. Esto puede provocar un efecto llamada entre los muchos que también tengan el mismo objetivo: volver a casas.

Una treintena de personas han sido ahora estafadas en Sevilla, pero hay otras tantos que lo han sido en Calatayud, Zaragoza, y en otras poblaciones españolas. Y parece que esto siga si no se controla esta inmigración. A pesar de que la voz de los empresarios se haya levantado por la moratoria de trabajo en España, lo que se pretende pasa por evitar estos hechos y denunciarlos.

Un presidente de nota 7

Han pasado más de mil días desde que Traian Basescu encarara su papel más importante como jefe de Estado y sus ciudadanos siguen queriéndolo a pesar de que la prensa rumana le critica ferozmente por su estrafalarios comentarios y sus movimientos políticos tan extraños. Arrasó en el referéndum sobre su destitución como guardián del país y se ha sobrepuesto por las acusaciones de racismo y xenofobia a causa de declaraciones en las que califica a una periodista romaní de “gitana hedionda”.

El diario rumano “Cotidianul” ha realizado una encuesta en la que consigue una nota media de un 7, una calificación bastante alta para un presidente criticado desde todos los estamentos rumanos. Hay un asunto claro al respecto. Sus diatribas contra la corrupción han provocado que los ciudadanos confíen en sus palabras, puesto que se sienten cansados de sus dirigentes. Falta poco para las elecciones generales y parece que nada se moverá. Solamente hay que esperar a que la calidad de vida mejore en un estado donde aún muchos habitantes viven bajo el umbral de la pobreza.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Rumania en Madrid

En un artículo publicado hoy en el diario de El País, se presenta una radiografía de la inmigración rumana asentada en la Comunidad de Madrid. Su lectura puede hacernos comprender una cultura cercana a la nuestra y conocer sus motivos para marcharse de un país que aún sufre la consecuencias de un estamento comunista en las instituciones rumanas.

La comunidad rumana en Madrid ya es la primera en número de extranjeros: 170.357 personas desde el pasado abril, desbancando a los ecuatorianos. En 2001 no llegaban a las 15.000 personas. Muchos, pero muy heterogéneos. Se dividen en distintas iglesias, sobre todo, ortodoxos y adventistas. Dos mundos paralelos y completamente enfrentados. Irreconciliables. Sin embargo, ambas confesiones son la principal red social y de ayuda. En los templos se cierran los alquileres y los contratos de trabajo. Los rumanos de etnia gitana, unos 20.000, son el tercer gran bloque de procedencia de ese país y son rechazados por la mayoría de los fieles de las dos iglesias mayoritarias: "No son rumanos, son gitanos".

Una Rumania distorsionada

Los salarios precarios y la situación económica insostenible tras la revolución de 1989 hace que muchos emigren a Italia y a España, por similitud cultural. El origen de su idioma es el latín y los rumanos se consideran latinos. Dicen que para ellos es mucho más fácil aprender el español que, por ejemplo, el alemán.

La mediadora social, Daniela, asegura que la imagen que se tiene en Extremadura de Rumanía está muy distorsionada, y no se ajusta a la realidad. «Muchos rumanos tienen su propio huerto y son autosuficientes. Siembran para ellos mismos. Quienes tienen una parcela de tierra no la dejan para emigrar a España, viven como pueden con lo que tienen. Pero no son gitanos. Somos diferentes hasta en la piel o en el color del pelo», comenta.

La economía rumana depende de la exportación de materias primas y productos agrícolas, aunque es uno de los principales productores de petróleo de Europa. Pero los sueldos son bajos. En Rumanía un profesor cobra 250 euros al mes y «los precios de alimentación y ropa son los mismos que en cualquier país de la UE», apunta Daniela. Es un país rico en cuanto al turismo ya que por sus tierras cruza el río Danubio, y pueden elegir entre la playa, del mar Negro, o la montaña, de los Cárpatos.